LFP vs NMC: ¿Qué tecnología de batería es más adecuada?
Dos tecnologías de baterías dominantes
Al invertir en un sistema de almacenamiento de energía en baterías, la elección de la tecnología de celdas es una de las decisiones más importantes. Las dos tecnologías más comunes hoy en día son LFP (litio-ferrofosfato) y NMC (níquel-manganeso-cobalto).
LFP - Litio-Ferrofosfato
Las baterías LFP son conocidas por su alta seguridad y larga vida útil. Soportan más ciclos de carga (normalmente 6.000-10.000 ciclos) y tienen un menor riesgo de fuga térmica. Los sistemas BESS de Globe Energy de Dawnice utilizan tecnología LFP.
La desventaja del LFP es una densidad energética algo menor en comparación con el NMC, lo que significa que el sistema puede ser físicamente más grande para la misma cantidad de energía.
NMC - Níquel-Manganeso-Cobalto
Las baterías NMC tienen mayor densidad energética, lo que las hace compactas. Se utilizan con frecuencia en vehículos eléctricos. Sin embargo, tienen una vida útil más corta (2.000-4.000 ciclos) y un mayor riesgo de inestabilidad térmica.
Nuestra recomendación
Para el almacenamiento estacionario de energía, recomendamos la tecnología LFP por su seguridad, larga vida útil y coste total de propiedad durante la vida del sistema. Este es el estándar en todos nuestros productos BESS Dawnice.